No fui silencio ni sosiego
fui el incendio en la noche de la tierra
la máxima llama de mi género
que alumbró la conciencia y la materia
Fui el destino de la esclava que reina sobre sus cadenas
el reclamo de las libertades clausuradas
Femeninas, masculinas
bestiales, salvajes
que revelándome al dictamen del secreto
reparto verdades en el viento
no seré existencia de claustro y renuncia
seré el susurro que escuchan sólo los rebeldes
No he sido recipiente ni abnegada pasividad
he sido lucha, creación y acción.
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