sábado, 19 de septiembre de 2015



Hay dolor en la cordura y la vigilia
hay dolor físico en los padecimientos del espíritu
¡Pero no cierres tus ojos, no cierres tu carne!
No adoptes el sonambulismo consolador del los débiles
Tú no
recibe los embates con el pecho abierto
recibe la tormenta y el granizo sobre tu cabeza
y así, conviértete en la tormenta
vuélvete ventisca
y que las bestias enviadas desde los infiernos
laman tus manos en alabanza
que aúllen como gatos mansos por tus caricias

¡Grita! desgarra tu garganta
lanza un alarido a la mitad de la guerra
en medio de los caídos y los que se aferran a la fuerza

Grita por tu salvación
Exige tu recompensa
Que los truenos lleven tu nombre

No hay comentarios:

Publicar un comentario