lunes, 14 de septiembre de 2015


Por las noches te desprecio.
Por las noches tu aliento en otro cuello, absorbiendo otros cabellos, velando otros sueños.
Por las noches maldigo antiguas noches en que yo era el tesoro abrigado por tu desvelo, deseando y suplicando alargar el momento hacia lo eterno
Por las noches tiemblo por tu ternura derramada sobre otro cuerpo.
Y desprecio tu sacrílego acto de lanzarme a los cuervos.
No más música, no más velas rojas, no más susurros, no más madrigueras.
Se me acaba la ilusión de lo bello y verdadero, sólo queda la fortaleza que otorga la ira en las noches oscuras, vacías, frías, con sólo la lucha del alma de los gatos custodiando lo que me queda de vida.

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